martes, 14 de agosto de 2007

El bufón don Diego de Acedo de Velázquez

Tinta, tiza, pastel 100 x 80 cm

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Aunque enano, mujeriego fui, y si no que se lo pregunten al cornudo del aposentador de Encinillas, caballero soy, que leo, como veis Velázquez me destacado mi minusvalía con este tocho de libro, y aquí ando hurgando ascendencias , pues era muy importante en mi época ser de sangre pura para obtener prebendas.Gracias a mi topilla valona y sombrero con mis bien guiados mustachos todo lo que me mermó la naturaleza, me lo gané trepando con mi esfuerzo, lo que otros solo con la cuna les llovió del cielo.

Anónimo dijo...

No soy tan primo, por ser enano, que me llama así el Rey en plan familiar por ser Grande de España, y así no me quito el sombreo delante de él como veis

Anónimo dijo...

De mirada sagaz, así acompaña mi extensa frente revelando mi inteligencia, que si ando corto de piernas Minerva lo compensó en mi cerebro y así por mis propios méritos he llegado a ser grande sin serlo, y de prebendo no descubro mi testa ni ante presencia regia. Aunque no lo parezca he sido mujeriego y así lo testimonia el Megaloceros de Encinilla, soy caballero que leo y hago infolios en la Estampilla, y mi atavío de ropilla negra, valona y bigotes bien guiados lo revelan. Cuando trabajo apoyo el tocho sobre el suelo. Ya veis lo lejos que he llegado en un país donde se encumbra la ascendencia arcana y no los propios méritos que uno se gana. Al fondo os dejo entre gris y plateado un paisaje medio hecho. El tamaño del libro denota mi arduo trabajo, lo listo que soy al estribarlo en el suelo y maliciosamente da cuenta de mi tamaño.